Síntomas de ictus en personas mayores
Síntomas de ictus en personas mayores

El ictus o accidente cerebrovascular (ACV) se trata de un trastorno de la circulación cerebral, que altera una parte del cerebro de forma súbita o gradual. Un ataque de ictus repentino afecta en mayor medida a las personas mayores, pero los jóvenes también pueden sufrirlo. Percibir los síntomas es muy importante para poder actuar lo antes posible, ya que puede que repercuta en la recuperación.

Causas que ocasionan un accidente cerebrovascular

  • Hipertensión.
  • Colesterol alto.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Tabaquismo.
  • Consumo habitual de drogas y alcohol.
  • Estrés.

Muchos estudios confirman que hasta un 80% de los ictus pueden evitarse con una vida saludable.

Consejos para prevenir un ictus

  • Comer sano y equilibrado.
  • Controlar el peso.
  • Realizar ejercicio con regularidad.
  • Dormir al menos ocho horas.
  • Vigilar la tensión arterial y el colesterol.
  • Evitar el estrés.
  • Dejar malos hábitos como el tabaco y el consumo de alcohol.
  • Mantener activo el cerebro

Síntomas de ictus en personas mayores

¿Cómo saber si me va a dar un ictus?

Existen varias señales que pueden hacer visible que alguien está sufriendo un ictus en un momento concreto. Entre ellos:

  • Debilidad repentina y pérdida de sensibilidad en cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
  • Dificultad en el habla o entendimiento.
  • Problemas con la visión total o parcialmente.
  • Pérdida de la estabilidad y coordinación que supongan problemas para andar.
  • Dolores de cabeza sin causa aparente.

¿Qué hay que hacer en caso de ictus?

Lo más importante es actuar rápidamente, así habrá más posibilidad de minimizar las consecuencias. Estos son los consejos generales:

  • Llamar al teléfono de emergencias, 112.
  • Calmar al paciente
  • No moverlo, en caso que este inconsciente ponerle en posición lateral para que pueda respirar con facilidad
  • No darle ningún medicamente, comida y/o bebida
  • Nunca dejarle solo

Tipos de ictus en personas mayores

Hoy en día conocemos dos tipos posibles de ictus: el isquémico y el hemorrágico.

Isquémico o infarto cerebral

Es el más común y ocurre cuando se obstruye una arteria cerebral debido a un trombo o coágulo de sangre. El trombo limita la cantidad de oxígeno que llega al cerebro mediante el flujo sanguíneo.

Hemorrágico o hemorragia cerebral

Es menos frecuente y se produce por la rotura de una arteria y derrame de la misma en el cerebro. Por lo tanto, el oxígeno no llega al cerebro, y por ende, las células nerviosas dejan de funcionar.

Consejos y cuidados tras un Ictus

El cuidado después de haber sufrido un ictus es costoso, ya que requiere mucha atención y ayuda para realizar las tareas diarias. Por eso, es necesario preguntar a los servicios sociales para informarse sobre las ayudas para personas dependientes (Ley de dependencia). Estos mismos nos darán información sobre los recursos locales y estatales. Como por ejemplo, la teleasistencia, servicios de ayuda a domicilio, centros de día, residencias, y hospitales de media y larga estancia.

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