Guía para cuidadoras de personas mayores

¿Eres nueva en el cuidado de un padre o un ser querido? ¿O estás pensando en ello?

No estás sola. Millones de personas como tú ya lo hacen.

Puede ser una alegría cuidar de tu madre o padre u otro ser querido. Pero también puede ser confuso, frustrante, estresante y agotador.

Sobre todo si empiezas a cuidar sin estar preparada.

La comunicación, la seguridad, el ejercicio y la higiene suelen presentar dificultades para los cuidadores, por lo que vamos a centrar nuestros consejos en esas áreas, ya que serán de gran ayuda.

Consejos para el cuidado de tus padres ancianos

Mientras que los niños dependen de los padres al crecer, los padres a menudo dependen de sus hijos al envejecer. El cuidado de los padres ancianos es una realidad que la mayoría de los adultos enfrentarán pero para la que nunca estarán realmente preparados.

A menudo, con esta responsabilidad viene un gran estrés – financiero, emocional y físico. Los siguientes son algunos consejos sobre qué esperar al asumir el papel de cuidador de su padre o madre y cómo hacer frente a este cambio de vida.

Prepárese para el cambio. El aspecto más importante (y difícil) del cuidado de los padres ancianos es comprender y aceptar el cambio. El estado de ánimo, la actitud, la movilidad, la personalidad, etc. de tus padres pueden cambiar drásticamente con el tiempo. Es importante entender que esto es normal y que requerirá una gran cantidad de paciencia y comprensión. Recuerde que su padre o madre no está acostumbrado a que lo cuiden, especialmente su hijo. El aumento de la ira o los cambios repentinos de humor pueden ser algo común.
Pide ayuda cuando la necesites. Cuidar de un padre anciano puede ser un trabajo de tiempo completo. No tenga miedo de pedir ayuda a sus hermanos, parientes cercanos o incluso de consultar a un cuidador para que le releve de algunas de sus obligaciones. Muchas empresas de atención médica domiciliaria ofrecen servicios de relevo a las familias que necesitan ayuda temporal para cuidar a sus seres queridos ancianos.
Mantenga su salud física y mental. Tome descansos, delegue tareas a otros – tome tiempo para rejuvenecer. Es normal que las personas se sientan culpables de cuidarse a sí mismas, pero entiendan que es igualmente importante mantener su salud y bienestar para proporcionar la más alta calidad de atención a sus padres.

Fomentar relaciones sólidas con los cuidadores

Mantenerse en contacto con los profesionales de atención médica y/o cuidadores es una buena manera de mantenerse al día con los medicamentos o las necesidades especiales que su padre o madre pueda necesitar.

La comunicación es clave. Además de mantenerse en contacto con los proveedores de atención médica, es importante mantener el contacto con los hermanos y parientes para reconocer y discutir cualquier cambio notable en la salud o el comportamiento de sus padres.

Consejos para hacer un programa diario

Para los familiares que cuidan a adultos mayores que padecen la enfermedad de Alzheimer o demencia, es muy importante crear y cumplir un programa diario. Los cuidadores que aplican un horario para organizar mejor sus días pueden incluso comprobar que sus seres queridos están de mejor humor y gozan de mejor salud.

Por estos y otros beneficios, es una gran idea que los cuidadores de la familia no sólo diseñen una rutina diaria, sino que la sigan constantemente.

A continuación se ofrecen algunos consejos para los cuidadores de la familia que deseen diseñar y seguir un programa diario.

Haga que el despertarse y el irse a dormir sean a la misma hora cada día. Para beneficiar su estado de ánimo y su salud en general, es mejor que los adultos mayores con Alzheimer o demencia tengan horas de dormir y de levantarse consistentemente. Esto ayudará a estructurar el día y a facilitar el seguimiento del resto de la programación del día. También ayudará a alentar a su ser querido anciano a dormir las 7 a 9 horas recomendadas por noche.

Mantenga las horas de las comidas constantes. Al igual que cuando se va a dormir y se despierta, es importante que las comidas sean constantes para los adultos mayores con Alzheimer o demencia. Las comidas bien programadas pueden ayudar a la digestión a lo largo del día, prevenir la baja de azúcar en la sangre y sus efectos negativos, y ayudar a los seres queridos de edad avanzada a ser capaces de tomar medicamentos en un horario regular.

Incluya actividades agradables a diario. Preste atención a los intereses de su ser querido. Si les gusta pasear al perro, por ejemplo, asegúrese de programar a tiempo para hacerlo diariamente. No todos los días deben incluir exactamente las mismas actividades, pero todos los días deben incluir por lo menos una o dos cosas que su ser querido encuentre agradables, como hacer un crucigrama, jugar a las cartas o ir al parque.

Permita la flexibilidad. Si bien el programa diario debe seguirse de manera consistente, no debe ser tan rígido que no permita ninguna flexibilidad. Cosas inesperadas pueden surgir como cambios en el clima, cancelación de citas, etc., pero estas cosas no deben descarrilar toda su rutina diaria. Para prepararse para lo inesperado, diseñe un plan de respaldo y luego trate de mantenerse en el camino con entereza.

Lecciones inteligentes de cuidadores eficientes

Cuando empiezas a cuidar a un ser querido anciano, tienes mucho que aprender. Todos los cuidadores pasan por esos dolores de aprendizaje, pero si pudiera aprender de las pruebas que otros han pasado, su experiencia como cuidador puede ser mucho más sencilla.

Cuídate a ti mismo

Rhonda, como tantos otros cuidadores, aprendió que si no se cuidaba bien a sí misma, no podía cuidar a su ser querido mayor. «Ahora me empeño en programar el autocuidado. Si no lo hago», dice, «entonces todo lo demás no parece encajar también».

Pide ayuda cuando la necesites

Otro problema al que se enfrentan muchos cuidadores es el de tratar de abordar demasiadas cosas por su cuenta. Neal descubrió que de hecho no podía hacerlo todo, pero aún así fue una dura lección. «Necesitaba la ayuda de otros miembros de la familia, pero se habían acostumbrado a no tener que hacer nada por mamá. Finalmente, encontré una gran ayuda para el cuidado de los ancianos y ha sido más fácil dejarla ir.»

Entrena si lo necesitas

A veces lo que más necesitas es entrenamiento. Puede ser entrenamiento en resucitación cardiopulmonar o incluso ayuda especializada para una enfermedad que su ser querido esté enfrentando. Marsha nunca se había preocupado por ningún tipo de entrenamiento o clases, pero entonces su ser querido comenzó a ahogarse y no estaba segura de qué hacer. «Encontré una clase de resucitación cardiopulmonar esa tarde en la que me pude inscribir. No me iba a sentir tan impotente otra vez», dice.

Mantenga a su ser querido en el circuito

Tu amado todavía tiene voz en lo que pasa en su vida, que es algo que Susie empezó a olvidar. «Se enojó mucho conmigo un día cuando mi hermana y yo hablábamos a su alrededor, tomando decisiones como si él no estuviera allí. Empecé a pensar en cómo me sentiría si alguien me hiciera eso y no se sentía nada bien.»

Vive tu propia vida

La mayor lección que Rebeca aprendió antes de que su madre falleciera fue que no podía poner su propia vida en espera. Todavía tenía un trabajo y una vida, y nada de eso estaba esperando a que ella descubriera cuando podría enfrentar esas responsabilidades. «Tuve que recordarme a mí misma que aunque cuidaba de mi madre, eso no era todo lo que yo era o todo lo que tenía para dar.»

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártela!
Te llamamos

ENVIAR