10 consejos para cuidadoras de enfermos de alzheimer

No nacemos sabiendo cómo comunicarnos con una persona con alzheimer, pero podemos aprender. Mejorar tus habilidades de comunicación ayudará a que el cuidado de enfermos con alzheimer sea menos estresante y probablemente mejorará la calidad de su relación.

1.Las buenas habilidades de comunicación también mejorarán tu capacidad para manejar el comportamiento que puede encontrar al cuidar a una persona con una enfermedad de alzheimer.

Establece un estado de ánimo positivo para la interacción. Tu actitud y lenguaje corporal comunican tus sentimientos y pensamientos con más fuerza que tus palabras. Establezca un estado de ánimo positivo hablando tu paciente de una manera agradable y respetuosa.

Utiliza expresiones faciales, tono de voz y contacto físico para ayudar a transmitir tu mensaje y mostrar sus sentimientos de afecto.

2. Capta la atención de la persona. Limita las distracciones y el ruido: apaga la radio o la televisión, cierra las cortinas o la puerta, o muévete a un lugar más tranquilo. Antes de hablar, asegúrete de que tiene tu atención; diríjete a ella por su nombre, identifícate por tu nombre y relación, y utiliza claves no verbales y el tacto para ayudar a mantenerla concentrada. Si estás sentado, ponte a su nivel y manten el contacto visual.

3. Expresa tu mensaje con claridad. Utiliza palabras y frases sencillas. Habla despacio, con claridad y en un tono tranquilizador. Absténgase de levantar la voz más alto o más fuerte; en su lugar, baje el tono de su voz. Si no entiende la primera vez, utilice la misma redacción para repetir su mensaje o pregunta. Si sigue sin entender, espere unos minutos y vuelva a formular la pregunta. Utilice los nombres de personas y lugares en lugar de los pronombres (él, ella, ellos) o abreviaturas.

4. Haga preguntas sencillas y con respuestas. Haga una pregunta a la vez; aquellas con respuestas de sí o no funcionan mejor. Absténgase de hacer preguntas abiertas o de dar demasiadas opciones. Por ejemplo, pregunte: «¿Le gustaría usar su camisa blanca o su camisa azul?» Mejor aún, muéstrele las opciones; las indicaciones y pistas visuales también ayudan a aclarar su pregunta y pueden guiar su respuesta.

5. Escucha. Sé paciente en la espera de la respuesta de su ser querido. Si está luchando por una respuesta, está bien sugerirle palabras. Esté atento a las señales no verbales y al lenguaje corporal, y responda apropiadamente. Esfuércese siempre por escuchar el significado y los sentimientos que subyacen a las palabras.

6. Desglose las actividades en una serie de pasos. Esto hace que muchas tareas sean mucho más manejables. Puede alentar a su ser querido a hacer lo que pueda, recordarle suavemente los pasos que tiende a olvidar y ayudarlo con los pasos que ya no puede realizar por sí mismo. Usar pistas visuales, como mostrarle con la mano dónde colocar el plato de la cena, puede ser muy útil.

7. Cuando las cosas se pongan difíciles, distrae y reorienta. Si su ser querido se altera o se agita, intente cambiar de tema o de entorno. Por ejemplo, pídale ayuda o sugiérale que salga a caminar. Es importante conectar con la persona a nivel de sentimientos, antes de redirigirla. Podría decir: «Veo que te sientes triste, lamento que estés molesto». Vamos a comer algo».

8. Responde con afecto y tranquilidad. Las personas con demencia a menudo se sienten confundidas, ansiosas e inseguras de sí mismas. Además, a menudo se confunden con la realidad y pueden recordar cosas que nunca ocurrieron realmente.

9. Evite tratar de convencerlos de que están equivocados. Concéntrese en los sentimientos que están demostrando (que son reales) y responda con expresiones verbales y físicas de consuelo, apoyo y consuelo. A veces, tomarse de la mano, tocarse, abrazarse y elogiarse hará que la persona responda cuando todo lo demás falle.

10. Recuerde los buenos tiempos. Recordar el pasado suele ser una actividad tranquilizadora y de afirmación. Muchas personas con demencia tal vez no recuerden lo que sucedió hace 45 minutos, pero pueden recordar claramente sus vidas 45 años atrás. Por lo tanto, evite hacer preguntas que dependan de la memoria a corto plazo, como preguntarle a la persona qué comió en el almuerzo. En su lugar, intente hacer preguntas generales sobre el pasado lejano de la persona; es más probable que esta información se retenga.

Mantenga su sentido del humor. Use el humor siempre que sea posible, aunque no a expensas de la persona. Las personas con demencia tienden a retener sus habilidades sociales y generalmente están encantadas de reírse junto con usted.

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