10 destrezas que hay que tener para la asistencia de ancianos a domicilio

Los cuidadores de adultos mayores a domicilio marcan una verdadera diferencia en las vidas de sus pacientes y sus familias, pero no todos están hechos para el trabajo.

Los cuidadores deben dominar toda una lista de cualidades y habilidades para tener éxito y proporcionar la mejor atención posible al cliente.

Descubre las 11 habilidades únicas que necesitas para convertirte en un cuidador a continuación.

1. Compasión

Mostrar compasión significa ser capaz de sintonizar con la angustia de otras personas y sentir el deseo de aliviarla. Este atributo es el primero de la lista porque muchos clientes de la salud en el hogar se encuentran en situaciones angustiosas e incluso dolorosas (recuperándose de una cirugía, perdiendo la memoria por el Alzheimer, etc.). Como resultado, ser comprensivo y empático es un requisito indispensable en términos de cualidades para los cuidadores.

La compasión puede no ser una habilidad «dura» como lo es el conocimiento clínico o el manejo del tiempo, pero no es menos vital para el trabajo del cuidador.

2. Comunicación

Los cuidadores deben tener excelentes habilidades de comunicación, tanto escritas como verbales. Incluso si tu cliente no es capaz de comunicarse a través de los medios tradicionales de hablar y escribir, tendrá que interactuar con sus familiares u otros cuidadores para hablar de su cuidado y de las actualizaciones de su condición. Es probable que también necesite interactuar con médicos, enfermeras y otros profesionales de la medicina, y posiblemente también transmitir sus instrucciones al paciente y/o a la familia.

3. Observación

No es suficiente con hablar o incluso escuchar a tus pacientes. A veces, puede que no sean capaces de articular lo que está pasando con su salud, o incluso pueden tratar de ocultar activamente algo de usted si tienen miedo de revelar cualquier deterioro en su condición. Durante sus visitas a domicilio y otras interacciones, deberá estar atento a cualquier cambio en el estado de su paciente y anotarlo en su informe. También es importante estar atento al entorno del cliente, ya que se deben tener en cuenta los posibles riesgos de tropiezos, incendios, etc.

Para ayudar a perfeccionar sus habilidades de observación, consulte nuestra Evaluación de Seguridad en el Hogar de 43 pasos.

4. Habilidades interpersonales

Trabajar como cuidador es un trabajo muy social, y estarás interactuando con la gente todo el día. No hay que ser extrovertido para trabajar como cuidador, pero ciertamente ayuda. Tener un alto nivel de habilidades sociales le ayudará a establecer una relación, crear confianza y de otra manera nutrir una relación fuerte y abierta con sus clientes. Estas habilidades interpersonales no sólo le ayudarán a usted, sino también a sus clientes, ya que muchos pacientes de salud en el hogar pueden sentirse aislados. Interactuar con un cuidador puede ayudar a disipar algunos de esos sentimientos de soledad.

 

5. Gestión del tiempo

Aunque trabajes en una agencia de cuidados, eres en gran medida tu propio jefe cuando se trata de administrar tu tiempo y asegurarte de que todo se haga en un turno. Por lo tanto, tendrás que ser capaz de priorizar las tareas, trabajar de forma eficiente y evitar quedarte atascado en tareas que consumen demasiado tiempo cuando el tiempo es corto.

6. Organización

¿Sabe dónde está todo en su bolsa de enfermería? ¿Qué hay de los medicamentos importantes en la casa de su cliente? Tener un lugar para cada cosa, y cada cosa en su lugar, como dice el refrán, es muy importante para los cuidadores, especialmente en el desafortunado caso de una emergencia. Cuando los segundos cuentan, quieres ser capaz de poner tus manos en exactamente lo que necesitas.

7. Limpieza

Especialmente si el cliente es un anciano, muchos cuidadores ayudan con las tareas domésticas ligeras durante sus visitas, como lavar la ropa o trapear. (Sin embargo, las tareas pesadas como mover muebles, limpiar alfombras o cortar el césped están fuera del alcance del trabajo). Incluso si no mantienes tu propia casa tan limpia como quieres, tendrás que ser capaz de limpiar la casa de tu paciente hasta que esté limpia. Esta norma también se aplica a la higiene personal, porque es probable que tenga que ayudar a su cliente a bañarse y vestirse.

8. Paciencia

La mayoría de los clientes de salud en el hogar se enfrentan a desafíos de un tipo u otro: importantes dolencias mentales y/o físicas, capacidades de comunicación limitadas y más. Los clientes pueden ser irracionales o críticos (o ambos), requieren limpiezas después de accidentes, y de otra manera llevan a algunas situaciones frustrantes. Los cuidadores deben mantener la calma en estos escenarios, por lo que tener una personalidad casi imperturbable es realmente importante para el éxito de la atención al paciente.

9. Flexibilidad

Porque la condición de un paciente puede cambiar de un día para otro, así como su trabajo como cuidador. No hay dos turnos o visitas a domicilio iguales, y los cuidadores deben tener una mentalidad flexible para poder manejar estos cambios con gracia. Esta flexibilidad también se extiende a la programación, ya que los cuidadores rara vez trabajan en horas de trabajo regulares (después de todo, los pacientes no están confinados de lunes a viernes, de 9 a 5).

10. Iniciativa

Los cuidadores a menudo trabajan solos en la casa del paciente. Obviamente, tendrán instrucciones de los médicos y enfermeras para seguir en términos de cuidado de heridas, medicamentos, etc.

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