¿Cómo promover la autonomía de las personas dependientes?

La necesidad de servicios de asistencia a domicilio se está convirtiendo en un escenario cada vez más común. Estos cuidados son proporcionados principalmente por los familiares de los dependientes, concretamente por la parte femenina de la familia. Esta situación puede durar años, disminuyendo la salud física y psicológica del cuidador.

En España, la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, garantiza a las personas dependientes y a sus cuidadores el acceso a los servicios sociales o a las ayudas económicas. El objetivo de este estudio es conocer los posibles efectos de las prestaciones previstas en esta Ley en cuanto a la salud mental, la calidad de vida y la utilización de los servicios sanitarios por parte de los cuidadores familiares que atienden a sus familiares en situación de dependencia.

Las personas mayores son un grupo vulnerable en la sociedad debido a su reducido estado de salud. Por esta razón, suelen depender de los servicios de asistencia y el ingreso en una institución de cuidados de larga duración es también difícil para ellos.

La esencia del cuidado de las personas mayores en las residencias de ancianos para promover la autonomía y la participación consistía en que las enfermeras registradas fueran conscientes de la fragilidad de las personas mayores y del impacto de la enfermedad para apoyar la salud y el bienestar, y fueran conscientes del reconocimiento en la vida diaria y de las relaciones de confianza.

Prestar atención a las personas mayores estando abiertos a los deseos de las personas eran aspectos que se basaban en las relaciones de confianza de las enfermeras registradas con las personas mayores, sus familiares y el personal sanitario del entorno.

La concienciación reflejaba los retos de los cuidados para promover el derecho a la autonomía y la participación de las personas mayores en las residencias de ancianos. Las estrategias, las esperanzas y/o las preocupaciones de las enfermeras sobre el desarrollo de la vida cotidiana en las residencias de ancianos se revelaron y reflejaron su compromiso en el cuidado de las personas mayores.

El respeto al derecho a la autonomía y la participación de las personas mayores se destaca en los marcos políticos de la sanidad y la sociedad. La participación activa se describe como un apoyo a la salud, la independencia y la satisfacción vital de las personas mayores.

Sin embargo, la autonomía y la participación de las personas mayores en las residencias de ancianos a veces no son tenidas en cuenta por las enfermeras tituladas, ya que no siempre se comparte la información o las decisiones sobre los objetivos de los cuidados. Asimismo, los residentes, los familiares y las personas de contacto en las residencias de ancianos describen una menor autodeterminación debido a su mal estado de salud y a las escasas oportunidades de elegir.

La independencia es un concepto sencillo. En su nivel más básico, significa tener plena autonomía sobre la propia vida. Sin embargo, los retos que plantea el proceso de envejecimiento pueden poner en tela de juicio esta definición, especialmente cuando es evidente que se necesita ayuda para realizar las tareas cotidianas

La independencia es un concepto sencillo. En su nivel más básico, significa tener plena autonomía sobre la propia vida. Sin embargo, los retos que plantea el proceso de envejecimiento pueden poner en tela de juicio esta definición, especialmente cuando es evidente que se necesita ayuda para realizar las tareas cotidianas.

A lo largo de nuestra vida adulta, la mayoría de nosotros somos capaces de determinar nuestras propias acciones y decisiones, pero al llegar a la vejez, el alcance de nuestra independencia puede disminuir como resultado de los cambios en la movilidad o la salud. Sin embargo, con el paquete de cuidados adecuado, su ser querido puede disfrutar de la mayor independencia posible al tiempo que recibe el apoyo que necesita. La asistencia domiciliaria es un gran ejemplo de independencia en la asistencia sanitaria y social.

El deseo de una persona de seguir siendo independiente no siempre se refleja en sus capacidades, y este conflicto puede acentuarse con el paso del tiempo.

Dar a su ser querido toda la participación posible en las decisiones que le afectan puede beneficiarle emocional y físicamente, además de proporcionarle una mayor calidad de vida.

He aquí algunas formas de ayudar a promover la independencia de un ser querido mayor:

Toma de decisiones

La base de la independencia es la capacidad de tomar decisiones por sí mismo. Las personas mayores están acostumbradas a decidir sus propias acciones, y eliminar este sentido de autodeterminación puede provocar sentimientos de negación y depresión.

He aquí algunos factores clave que hay que tener en cuenta a la hora de tomar decisiones:

No asuma que una persona es incapaz de tomar una decisión por sí misma
Anímela a tomar decisiones vitales saludables presentándole información relevante y pidiéndole su opinión sobre las decisiones importantes, especialmente las que le conciernen

La elección y el control pueden ayudar a las personas mayores a mantener sus habilidades actuales

Empoderamiento

Para facilitar el proceso de toma de decisiones, tendrá que tomar medidas para empoderar a su ser querido. Para ello, deberá:

Dedicarle el tiempo suficiente para que tome una decisión y para que se le facilite la elección

Darles un papel activo en la organización de actividades atractivas

Saber cómo facilitar una decisión de forma segura y adecuada

Asegurarles que la elección es suya

En la práctica

Cuando la capacidad de una persona cambia, es fácil pasar por alto algunas de las opciones que contribuyen a su sensación de independencia. Estas son algunas de las formas de asegurarse de que se fomenta la independencia en la práctica:

Anímale a hacer todo lo que pueda. Si ya no pueden realizar toda una tarea, deja que hagan lo que puedan antes de ayudarles con lo que queda

Implícales en las decisiones cotidianas, como elegir sus propias comidas o actividades sociales

Dele toda la autonomía posible en las decisiones más importantes, como las opciones de atención o las adaptaciones del hogar

Familiarícese con la historia de su vida, de modo que pueda ayudarles a basarse en sus experiencias pasadas para informar de sus decisiones actuales.

El 97% de las personas preferiría vivir el resto de su vida en su propio hogar, en lugar de trasladarse a una residencia. Si esto es lo que su ser querido decide, la asistencia domiciliaria le permitirá permanecer en el entorno familiar y acogedor de su propia casa, con el apoyo de un equipo de dos cuidadores que están presentes las 24 horas del día.

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